¡Por la seguridad alimentaria del mundo! INIA deposita 71 cultivares peruanos en la Bóveda Global de Semillas de Svalbard
El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), realizó la primera entrega del año a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, con 71 cultivares de alto valor genético que contribuirán a preservar la biodiversidad agrícola y la seguridad alimentaria mundial. Este almacén, conocido como el “arca del fin del mundo”, conserva semillas de cultivos de diversas partes del planeta.
El envío comprende 20 cultivares de quinua, 46 de kiwicha, cuatro de ají y uno de tomate, conservados en los bancos de germoplasma del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), ubicados en Puno, Cajamarca y Huaral. Estas semillas se suman a los 25 cultivares de ajíes nativos peruanos depositados por el INIA en 2025.
Este depósito se realiza en el marco del acuerdo entre el INIA y el Ministerio de Agricultura y Alimentación del Reino de Noruega para preservar cultivos de importancia mundial. “Estamos contribuyendo a garantizar la seguridad alimentaria de las futuras generaciones”, destacó Christian Barrantes Bravo, presidente ejecutivo del INIA.
La selección responde a su valor alimentario y genético, así como a su potencial para el mejoramiento de cultivos. Estos recursos destacan por su capacidad para tolerar plagas y enfermedades, adaptarse a condiciones climáticas adversas y contribuir a mejorar la producción agrícola. La preparación de las semillas estuvo a cargo de la Dirección de Recursos Genéticos y Biotecnología del INIA.
Con este depósito, el INIA fortalece la conservación de la diversidad genética peruana frente al cambio climático, los desastres naturales y otras amenazas. Asimismo, asegura la disponibilidad futura de estos recursos para la investigación y el desarrollo de cultivos que contribuyan a la alimentación mundial.
Ubicada en el Círculo Polar Ártico, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard conserva semillas en el interior de una montaña, a más de 130 metros de profundidad. Sus condiciones de almacenamiento permiten protegerlas a largo plazo ante posibles amenazas y preservar este patrimonio agrícola para las futuras generaciones.
El envío comprende 20 cultivares de quinua, 46 de kiwicha, cuatro de ají y uno de tomate, conservados en los bancos de germoplasma del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), ubicados en Puno, Cajamarca y Huaral. Estas semillas se suman a los 25 cultivares de ajíes nativos peruanos depositados por el INIA en 2025.
Este depósito se realiza en el marco del acuerdo entre el INIA y el Ministerio de Agricultura y Alimentación del Reino de Noruega para preservar cultivos de importancia mundial. “Estamos contribuyendo a garantizar la seguridad alimentaria de las futuras generaciones”, destacó Christian Barrantes Bravo, presidente ejecutivo del INIA.
La selección responde a su valor alimentario y genético, así como a su potencial para el mejoramiento de cultivos. Estos recursos destacan por su capacidad para tolerar plagas y enfermedades, adaptarse a condiciones climáticas adversas y contribuir a mejorar la producción agrícola. La preparación de las semillas estuvo a cargo de la Dirección de Recursos Genéticos y Biotecnología del INIA.
Con este depósito, el INIA fortalece la conservación de la diversidad genética peruana frente al cambio climático, los desastres naturales y otras amenazas. Asimismo, asegura la disponibilidad futura de estos recursos para la investigación y el desarrollo de cultivos que contribuyan a la alimentación mundial.
Ubicada en el Círculo Polar Ártico, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard conserva semillas en el interior de una montaña, a más de 130 metros de profundidad. Sus condiciones de almacenamiento permiten protegerlas a largo plazo ante posibles amenazas y preservar este patrimonio agrícola para las futuras generaciones.
Fuente: Noticias Gob.pe | Publicado el Sun, 18 Oct 2026 06:00:00 -0500