Foncodes implementó más de 53 mil fitotoldos para proteger cultivos de hortalizas y frutales
En las alturas del Perú, donde el frío, las heladas y las condiciones propias del territorio son un reto, las familias rurales encuentran en una estructura sencilla como el fitotoldo, una alternativa viable y sostenible para producir alimentos.
Se trata de una tecnología implementada por el proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes), programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), mediante el cual se promueven capacidades productivas y oportunidades de desarrollo para los hogares rurales.
En el marco de la intervención del Programa Presupuestal 0118, en el periodo del año 2014 al 2021, mediante los núcleos ejecutores y la asistencia técnica de especialistas se ha instalado 53 615 módulos, con un costo total acumulado de S/ 62 7 millones.
Bajo una cubierta de agrofilm y malla Rachell que aprovecha la radiación solar y permite crear condiciones más favorables para el crecimiento de las plantas, las familias rurales cultivan hortalizas diversas como cebolla, ajos, culantro, perejil, zanahoria, betarraga, espinaca, apio, tomate, pepino, brócoli, y también frutas como fresas, incluso en lugares donde las condiciones climáticas limitan la agricultura convencional.
Lo que hacemos es acercar la tecnología al campo, fortalecer los conocimientos de las familias y ofrecer nuevas oportunidades para que las familias aprovechen mejor sus recursos y capacidades.
Tecnología que se expande
Se trata de una tecnología implementada por el proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes), programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), mediante el cual se promueven capacidades productivas y oportunidades de desarrollo para los hogares rurales.
En el marco de la intervención del Programa Presupuestal 0118, en el periodo del año 2014 al 2021, mediante los núcleos ejecutores y la asistencia técnica de especialistas se ha instalado 53 615 módulos, con un costo total acumulado de S/ 62 7 millones.
Bajo una cubierta de agrofilm y malla Rachell que aprovecha la radiación solar y permite crear condiciones más favorables para el crecimiento de las plantas, las familias rurales cultivan hortalizas diversas como cebolla, ajos, culantro, perejil, zanahoria, betarraga, espinaca, apio, tomate, pepino, brócoli, y también frutas como fresas, incluso en lugares donde las condiciones climáticas limitan la agricultura convencional.
Lo que hacemos es acercar la tecnología al campo, fortalecer los conocimientos de las familias y ofrecer nuevas oportunidades para que las familias aprovechen mejor sus recursos y capacidades.
Tecnología que se expande
El fitotoldo es una construcción sencilla; sin embargo, su importancia está en lo que ocurre en su interior, el ambiente protegido ayuda a moderar las condiciones externas y crea un espacio más propicio para el desarrollo de los cultivos.
Foncodes a través de núcleos ejecutores, ha instalado las estructuras rústicas en localidades situadas a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, en el ámbito de las Unidades Territoriales Áncash -Huaraz (4,161), Áncash-Chimbote (287), Apurímac (2,910), Arequipa (757), Ayacucho (3,016), Cajamarca (1,109), Cusco (2754), Huancavelica (3,430), Huánuco (2,188), Junín-Huancayo (1081), Junín-La Merced (22), La Libertad (2,070), Lima (1,036), Moquegua (651), Pasco (1,790), Puno (17,306), Piura (2,441), Tacna (340). Asimismo, de manera extraordinaria en Madre de Dios (402) para contra las plagas de los cultivos.
Los fitotoldos al generar un microclima interior favorable, permiten la producción continua de hortalizas, hierbas aromáticas, plantas medicinales y frutales para el autoconsumo y los excedentes se destina a la venta en los mercados locales, generando ingresos económicos adicionales.
Cada fitotoldo funciona como un invernadero rústico de 55 metros cuadrados construido con madera, agrofilm y malla raschel. Su diseño permite regular la temperatura y humedad interna, reduciendo las pérdidas por ataque de plagas y facilitando la producción fuera de temporada, incluso en condiciones climáticas extremas.
Más que una contribución a la alimentación familiar
Foncodes a través de núcleos ejecutores, ha instalado las estructuras rústicas en localidades situadas a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, en el ámbito de las Unidades Territoriales Áncash -Huaraz (4,161), Áncash-Chimbote (287), Apurímac (2,910), Arequipa (757), Ayacucho (3,016), Cajamarca (1,109), Cusco (2754), Huancavelica (3,430), Huánuco (2,188), Junín-Huancayo (1081), Junín-La Merced (22), La Libertad (2,070), Lima (1,036), Moquegua (651), Pasco (1,790), Puno (17,306), Piura (2,441), Tacna (340). Asimismo, de manera extraordinaria en Madre de Dios (402) para contra las plagas de los cultivos.
Los fitotoldos al generar un microclima interior favorable, permiten la producción continua de hortalizas, hierbas aromáticas, plantas medicinales y frutales para el autoconsumo y los excedentes se destina a la venta en los mercados locales, generando ingresos económicos adicionales.
Cada fitotoldo funciona como un invernadero rústico de 55 metros cuadrados construido con madera, agrofilm y malla raschel. Su diseño permite regular la temperatura y humedad interna, reduciendo las pérdidas por ataque de plagas y facilitando la producción fuera de temporada, incluso en condiciones climáticas extremas.
Más que una contribución a la alimentación familiar
En las comunidades rurales, la agricultura familiar además de ser una actividad económica, está vinculada con la alimentación del hogar y la posibilidad de permanecer en el territorio con mejores condiciones de vida.
En ese contexto, los fitotoldos forman parte de una estrategia que busca fortalecer las capacidades productivas de los hogares usuarios de Haku Wiñay/Noa Jayatai. La tecnología adquiere verdadero valor cuando las familias aprenden a utilizarla, adaptan sus prácticas a las condiciones de su entorno y aprovechan sus resultados de manera sostenible.
El desafío consiste en mantener esa experiencia en el tiempo: cuidar las estructuras, optimizar el uso del agua, prevenir las plagas y enfermedades, seleccionar cultivos apropiados y aprovechar las cosechas de acuerdo con las necesidades de cada hogar.
Miércoles 21 de octubre de 2026
En ese contexto, los fitotoldos forman parte de una estrategia que busca fortalecer las capacidades productivas de los hogares usuarios de Haku Wiñay/Noa Jayatai. La tecnología adquiere verdadero valor cuando las familias aprenden a utilizarla, adaptan sus prácticas a las condiciones de su entorno y aprovechan sus resultados de manera sostenible.
El desafío consiste en mantener esa experiencia en el tiempo: cuidar las estructuras, optimizar el uso del agua, prevenir las plagas y enfermedades, seleccionar cultivos apropiados y aprovechar las cosechas de acuerdo con las necesidades de cada hogar.
Miércoles 21 de octubre de 2026
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Fuente: Noticias Gob.pe | Publicado el Wed, 21 Oct 2026 12:07:00 -0500