Minsa La hinchazón o pesadez en el brazo tras el cáncer de mama requiere atención médica
El Ministerio de Salud recomienda prestar atención a cambios como hinchazón persistente, sensación de pesadez o dificultad para mover un brazo, especialmente en personas que han recibido tratamiento contra el cáncer de mama, ya que podrían ser señales de linfedema. Esta condición se produce cuando el sistema linfático se ve afectado y la linfa no puede circular y drenarse adecuadamente, provocando su acumulación en una extremidad. Entre las causas se encuentran el cáncer y algunos procedimientos utilizados para tratarlo, como la extracción de ganglios y la radioterapia.
El linfedema no solo genera un cambio en la apariencia del brazo o la pierna. La extremidad puede aumentar de volumen y peso, presentar molestias y perder movilidad, llegando incluso a dificultar actividades cotidianas. Por ello, si estos cambios aparecen y persisten, es importante buscar atención médica.
“Es necesario evaluar cómo se encuentra el sistema linfático”, explicó el Dr. Pedro Ciudad Cruz, cirujano plástico especialista en microcirugía linfática reconstructiva y jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Nacional Arzobispo Loayza.
Esta evaluación permite conocer el estado de los conductos linfáticos y determinar cuál es la alternativa más adecuada de acuerdo con las características y evolución de cada paciente. El tratamiento no es igual para todos los casos y la cirugía no necesariamente constituye el primer paso. El manejo puede comenzar con terapia descongestiva para disminuir la hinchazón y posteriormente evaluar la evolución del paciente para determinar si continúa.
“No existe una sola alternativa que funcione de la misma manera para todos los pacientes”, señaló el especialista. En los casos en los que una operación está indicada, existen técnicas de supermicrocirugía orientadas a mejorar el drenaje de la linfa, además de procedimientos destinados a retirar el exceso de grasa o tejido que puede acumularse conforme avanza la enfermedad.
Aunque actualmente el linfedema no tiene una cura definitiva, existen tratamientos que pueden ayudar a reducir el volumen de la extremidad, aliviar las molestias y mejorar su funcionalidad.
El Minsa recuerda que la aparición de hinchazón, pesadez o dificultad para mover una extremidad durante o después del tratamiento contra el cáncer no debe normalizarse ni pasarse por alto. Una evaluación médica especializada permitirá determinar la causa de estos cambios y definir oportunamente el manejo que corresponda.
El linfedema no solo genera un cambio en la apariencia del brazo o la pierna. La extremidad puede aumentar de volumen y peso, presentar molestias y perder movilidad, llegando incluso a dificultar actividades cotidianas. Por ello, si estos cambios aparecen y persisten, es importante buscar atención médica.
“Es necesario evaluar cómo se encuentra el sistema linfático”, explicó el Dr. Pedro Ciudad Cruz, cirujano plástico especialista en microcirugía linfática reconstructiva y jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Nacional Arzobispo Loayza.
Esta evaluación permite conocer el estado de los conductos linfáticos y determinar cuál es la alternativa más adecuada de acuerdo con las características y evolución de cada paciente. El tratamiento no es igual para todos los casos y la cirugía no necesariamente constituye el primer paso. El manejo puede comenzar con terapia descongestiva para disminuir la hinchazón y posteriormente evaluar la evolución del paciente para determinar si continúa.
“No existe una sola alternativa que funcione de la misma manera para todos los pacientes”, señaló el especialista. En los casos en los que una operación está indicada, existen técnicas de supermicrocirugía orientadas a mejorar el drenaje de la linfa, además de procedimientos destinados a retirar el exceso de grasa o tejido que puede acumularse conforme avanza la enfermedad.
Aunque actualmente el linfedema no tiene una cura definitiva, existen tratamientos que pueden ayudar a reducir el volumen de la extremidad, aliviar las molestias y mejorar su funcionalidad.
El Minsa recuerda que la aparición de hinchazón, pesadez o dificultad para mover una extremidad durante o después del tratamiento contra el cáncer no debe normalizarse ni pasarse por alto. Una evaluación médica especializada permitirá determinar la causa de estos cambios y definir oportunamente el manejo que corresponda.
Fuente: Noticias Gob.pe | Publicado el Tue, 15 Sep 2026 17:08:00 -0500