Ministro Álvarez resalta rol de la inteligencia en la nueva estrategia contra la criminalidad en los penales
El Gobierno refuerza la estrategia para enfrentar al crimen organizado desde las cárceles. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, anunció una intervención articulada entre las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el INPE, pero con un elemento central que marcará la diferencia: la inteligencia.
La nueva política penitenciaria busca ir más allá de las tradicionales requisas y operativos. La apuesta, según explicó el ministro, será por una labor de inteligencia silenciosa, permanente y eficaz, capaz de identificar las nuevas modalidades utilizadas por las organizaciones criminales dentro y fuera de los establecimientos penitenciarios. “Lo fundamental no serán las requisas para dar imagen de eficiencia. Lo importante es la labor de inteligencia”, señaló el ministro.
En ese marco, el Gobierno declaró en emergencia los penales de Challapalca, Cochamarca, Castro Castro, Trujillo y Ancón I, considerados de alta peligrosidad, por 60 días. La intervención conjunta reforzará la seguridad en los penales mediante el fortalecimiento de los cercos perimétricos y el desmonte de tecnología utilizada por las redes delictivas, como las antenas instaladas en sus alrededores.
Además, el trabajo de inteligencia permitirá mapear la operatividad de las organizaciones criminales, anticiparse a sus modalidades y reubicar estratégicamente a los internos para evitar que los cabecillas continúen dirigiendo actividades ilícitas desde el encierro. Esto irá acompañado de una revisión de los beneficios penitenciarios y del comportamiento de los internos, así como de acciones para detectar y separar a funcionarios involucrados en actos de corrupción.
En este marco destaca la designación de Abraham Lescano Salazar como presidente del INPE. El ministro Álvarez explicó que la rotación busca incorporar un perfil estratégico a la gestión de los penales, resaltando que Lescano Salazar, oficial en retiro de la Fuerza Aérea del Perú, cuenta con la trayectoria requerida para esta etapa. “Aprovecharemos la capacidad de oficiales formados en inteligencia y seguridad para fortalecer la respuesta del Estado frente al crimen organizado”, señaló el titular del sector.
Esta nueva estrategia plantea un cambio de paradigma: pasar de operativos meramente visibles a un trabajo integral sustentado en inteligencia, tecnología y coordinación entre el INPE, la PNP y las Fuerzas Armadas. El objetivo final es recuperar el control de los penales, evitar que sigan operando como centros de mando del crimen organizado y convertirlos progresivamente en verdaderos espacios de resocialización.
La nueva política penitenciaria busca ir más allá de las tradicionales requisas y operativos. La apuesta, según explicó el ministro, será por una labor de inteligencia silenciosa, permanente y eficaz, capaz de identificar las nuevas modalidades utilizadas por las organizaciones criminales dentro y fuera de los establecimientos penitenciarios. “Lo fundamental no serán las requisas para dar imagen de eficiencia. Lo importante es la labor de inteligencia”, señaló el ministro.
En ese marco, el Gobierno declaró en emergencia los penales de Challapalca, Cochamarca, Castro Castro, Trujillo y Ancón I, considerados de alta peligrosidad, por 60 días. La intervención conjunta reforzará la seguridad en los penales mediante el fortalecimiento de los cercos perimétricos y el desmonte de tecnología utilizada por las redes delictivas, como las antenas instaladas en sus alrededores.
Además, el trabajo de inteligencia permitirá mapear la operatividad de las organizaciones criminales, anticiparse a sus modalidades y reubicar estratégicamente a los internos para evitar que los cabecillas continúen dirigiendo actividades ilícitas desde el encierro. Esto irá acompañado de una revisión de los beneficios penitenciarios y del comportamiento de los internos, así como de acciones para detectar y separar a funcionarios involucrados en actos de corrupción.
En este marco destaca la designación de Abraham Lescano Salazar como presidente del INPE. El ministro Álvarez explicó que la rotación busca incorporar un perfil estratégico a la gestión de los penales, resaltando que Lescano Salazar, oficial en retiro de la Fuerza Aérea del Perú, cuenta con la trayectoria requerida para esta etapa. “Aprovecharemos la capacidad de oficiales formados en inteligencia y seguridad para fortalecer la respuesta del Estado frente al crimen organizado”, señaló el titular del sector.
Esta nueva estrategia plantea un cambio de paradigma: pasar de operativos meramente visibles a un trabajo integral sustentado en inteligencia, tecnología y coordinación entre el INPE, la PNP y las Fuerzas Armadas. El objetivo final es recuperar el control de los penales, evitar que sigan operando como centros de mando del crimen organizado y convertirlos progresivamente en verdaderos espacios de resocialización.
Fuente: Noticias Gob.pe | Publicado el Sat, 05 Sep 2026 17:59:00 -0500