En nueve meses sistema especializado emitió 62 condenas por violencia contra la mujer en condorcanqui, amazonas
La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, señaló que el Sistema Nacional Especializado de Justicia para la Protección y Sanción de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar (SNEJ) de la Corte de Amazonas dictó 62 sentencias condenatorias, desde octubre de 2025 a julio de este año.
Fue durante la reunión que sostuvo con una comitiva del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) de la Organización de Estados Americanos (OEA), que visita el Perú para evaluar la situación de los casos de niñas víctimas de violencia sexual, en Amazonas.
El objetivo de la misión internacional es realizar un diagnóstico y revisar la aplicación de la debida diligencia reforzada en el acceso a la justicia de niños, niñas y adolescentes (NNA) indígenas víctimas de violencia sexual en la referida jurisdicción, así como fortalecer las capacidades del sistema de justicia peruano.
La autoridad judicial indicó que el referido SNEJ cuenta con diez órganos jurisdiccionales distribuidos en Nieva, Río Santiago y el Cenepa, en Amazonas, para acercar la justicia a las comunidades y garantizar que la distancia geográfica no se convierta en inatención.
También recalcó que se reforzó el sistema de justicia en la referida jurisdicción con dos camionetas y nueve motocicletas para el transporte terrestre, así como con nueve deslizadores para la vía fluvial, que facilitan el traslado hacia comunidades alejadas y superar las enormes dificultades geográficas.
“Si no hubiera sido por estas embarcaciones, la pequeña niña violada por su padrastro hace un par de meses hubiera perdido la vida, porque fue trasladada en las embarcaciones del Poder Judicial”, sostuvo.
Además, la jueza destacó que traductores locales hacen posible que las víctimas puedan comunicarse en su lengua materna y expresar sus necesidades, sus temores y sus denuncias.
De otro lado, señaló que, en Condorcanqui, doce orientadoras judiciales capacitadas por el Poder Judicial ofrecen servicio ad honorem, tras ser debidamente capacitadas contra la violencia de género y orientar así a la comunidad.
Ello, como parte de las acciones realizadas en la jurisdicción de Amazonas, especialmente en Condorcanqui, un territorio marcado por la pobreza, el abandono del Estado (se habla así de centenares de NNA, mujeres, víctimas de abuso sexual) y las barreras lingüísticas.
“Porque en este territorio las barreras no son solo jurídicas, son también geográficas, lingüísticas, culturales e institucionales, y cuando se acumulan, pueden convertirse en verdaderos muros que impiden que una víctima pueda denunciar, ser escuchada, recibir protección y encontrar justicia”, recalcó.
MÁS CONDENAS
De otro lado, la titular del Poder Judicial refirió que, entre enero a julio del presente año, el SNEJ emitió tres mil 689 sentencias condenatorias en todo el país.
Asimismo, que, entre enero de 2016 a la fecha, la institución dictó más de 2 millones 170 mil medidas de protección en favor de víctimas de violencia de género, conforme a la información registrada en el Sistema Integrado Judicial.
“La persistencia de niveles todavía elevados de violencia nos recuerda que queda un largo camino por recorrer y que los resultados alcanzados deben constituir un impulso para profundizar con mayor decisión las políticas y acciones orientadas a su prevención, sanción y erradicación”, comentó.
Destacó también que, en el marco de las obligaciones internacionales y constitucionales del Perú, el Poder Judicial hace varios años creó y fortaleció espacios como la Comisión de Justicia de Género y la Comisión de Acceso a la Justicia de personas en condiciones de vulnerabilidad.
“Desde el año 2018 hasta la fecha hemos logrado acercar los servicios de justicia a más de 200 mil personas en situación de vulnerabilidad en todo el país, incluidas víctimas de violencia sexual: es un hito institucional”, remarcó.
Cada una de estas medidas, resaltó, responde a la convicción de las juezas y jueces sobre que el servicio de justicia debe ser accesible, oportuno, efectivo y protector.
“Este esfuerzo nos deja una enseñanza fundamental, que incorporar el enfoque de género y la perspectiva de interseccionalidad con pertinencia cultural en la impartición de justicia es una condición indispensable para que la justicia sea verdaderamente justicia”, expresó.
Así recordó que la Convención de Belém do Pará reconoce expresamente que toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia al definir la violencia contra la mujer como toda acción o conducta basada en su género que cause muerte, daño, o sufrimiento físico, sexual o psicológico.
Por ello, consideró que la visita de expertas del Mesecvi constituye una oportunidad invaluable para escuchar, evaluar, aprender, superar las dificultades, y construir de manera conjunta un mejor servicio de justicia.
OBJETIVOS DE MISIÓN
Por su parte, la vicepresidenta del Mesecvi, Mónica Maureira Martínez, resaltó que el objetivo de la misión es conocer y analizar el deber de implementación de la debida diligencia que tienen los estados, y el de Perú, de cumplir que las niñas y las mujeres vivan una vida libre de violencia.
Por lo tanto, se busca diagnosticar cuáles son las barreras de prevención, pero también las que impiden la investigación, la sanción, y la erradicación de la violencia hacia las mujeres y niñas en Condorcanqui.
“La Amazonía, lo que implica el territorio de Condorcanqui, es una situación que está diagnosticada ya hace más de quince años, por lo que hay ahí una deuda que ya podríamos decir que es persistente y que es histórica hacia niñas y mujeres”, señaló.
Refirió que parte del trabajo de Mesecvi no es solo levantar recomendaciones, sino generar un plan de trabajo conjunto con el Estado y con la sociedad civil, para que estas voluntades puedan converger y establecer soluciones concretas.
En tanto, el cónsul y asesor político de la embajada de Alemania en el Perú Dennis Raffael, dijo que el derecho de una niña a vivir libre de violencia y a acceder a justicia no puede depender de la lengua que habla, de la comunidad en la que nació o de la distancia que la separa de una institución del Estado.
Así saludó el paso que dio el Estado peruano con la implementación del SNEJ en Condorcanqui, cuyo verdadero valor estará en que las niñas encuentren protección a tiempo, sean escuchadas sin ser revictimizadas y reciban una respuesta que comprenda su realidad.
RESPUESTA INSTITUCIONAL
El representante residente de la OEA en el Perú, Migue Ángel Trinidad, indicó que garantizar el derecho a todas las mujeres y niñas a vivir libres de la violencia no es un objetivo accesorio, es una condición indispensable para construir sociedades verdaderamente democráticas, inclusivas y justas.
Recalcó que esta visita tiene como propósito contribuir, mediante un diálogo constructivo y basado en la evidencia, al fortalecimiento de la respuesta institucional frente a la violencia sexual que afecta a niñas indígenas en la región Amazonas.
Así, remarcó que la experiencia del Perú podrá aportar no solamente al fortalecimiento de su respuesta nacional, sino también a la construcción de soluciones para toda la región.
A su vez, la ministra de la Mujer y Poblaciones vulnerables, María Seminario Marón, consideró que la visita de la delegación permitirá revisar las estrategias del Estado peruano frente a la violencia contra las mujeres, niñas, y adolescentes hasta hoy implementadas.
“Sobre todo nos permitirá identificar las necesidades de mejora de dichas estrategias que pasan por reconocer las características especiales del territorio de Condorcanqui”, expresó.
En tanto, la jueza suprema y presidenta de la Comisión de Justicia de Género, Elvia Barrios Alvarado refirió que hablar de violencia sexual e impunidad no es referirse a conceptos abstractos, sino a una realidad lamentable que afecta la vida de niñas, adolescentes, familias y comunidades.
Sostuvo que la justicia no se garantiza con la creación de órganos jurisdiccionales ni al aprobar normas o con dictar resoluciones, sino cuando llega de manera efectiva a las personas y, en territorios amazónicos al comprender las distancias, lenguas, la cultura, y las múltiples desigualdades.
Así, consideró que incorporar el enfoque de interculturalidad, la interseccionalidad y de género en la administración de justicia no es una opción, es una obligación.
“Una niña indígena puede enfrentar simultáneamente desigualdades por ser mujer, niña, por su pertenencia étnica, lengua, el territorio y por su situación económica; y el sistema de justicia no puede convertir esas desigualdades en nuevas barreras, y en eso trabajamos bajo el liderazgo de Janet Tello”, puntualizó.
DATO
En el encuentro se destacó el apoyo para hacer posible esta visita técnica de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, a través del proyecto ForSNEJII, así como la colaboración de la organización International Justice Mission (IJM).
Debe resaltarse que la información recabada por Mesecvi durante las reuniones, audiencias y visitas servirá de base para la elaboración de las observaciones y recomendaciones preliminares de la misión, que serán presentadas el viernes 11 de setiembre, durante una rueda de prensa en Lima.
5 de septiembre de 2026
Fue durante la reunión que sostuvo con una comitiva del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) de la Organización de Estados Americanos (OEA), que visita el Perú para evaluar la situación de los casos de niñas víctimas de violencia sexual, en Amazonas.
El objetivo de la misión internacional es realizar un diagnóstico y revisar la aplicación de la debida diligencia reforzada en el acceso a la justicia de niños, niñas y adolescentes (NNA) indígenas víctimas de violencia sexual en la referida jurisdicción, así como fortalecer las capacidades del sistema de justicia peruano.
La autoridad judicial indicó que el referido SNEJ cuenta con diez órganos jurisdiccionales distribuidos en Nieva, Río Santiago y el Cenepa, en Amazonas, para acercar la justicia a las comunidades y garantizar que la distancia geográfica no se convierta en inatención.
También recalcó que se reforzó el sistema de justicia en la referida jurisdicción con dos camionetas y nueve motocicletas para el transporte terrestre, así como con nueve deslizadores para la vía fluvial, que facilitan el traslado hacia comunidades alejadas y superar las enormes dificultades geográficas.
“Si no hubiera sido por estas embarcaciones, la pequeña niña violada por su padrastro hace un par de meses hubiera perdido la vida, porque fue trasladada en las embarcaciones del Poder Judicial”, sostuvo.
Además, la jueza destacó que traductores locales hacen posible que las víctimas puedan comunicarse en su lengua materna y expresar sus necesidades, sus temores y sus denuncias.
De otro lado, señaló que, en Condorcanqui, doce orientadoras judiciales capacitadas por el Poder Judicial ofrecen servicio ad honorem, tras ser debidamente capacitadas contra la violencia de género y orientar así a la comunidad.
Ello, como parte de las acciones realizadas en la jurisdicción de Amazonas, especialmente en Condorcanqui, un territorio marcado por la pobreza, el abandono del Estado (se habla así de centenares de NNA, mujeres, víctimas de abuso sexual) y las barreras lingüísticas.
“Porque en este territorio las barreras no son solo jurídicas, son también geográficas, lingüísticas, culturales e institucionales, y cuando se acumulan, pueden convertirse en verdaderos muros que impiden que una víctima pueda denunciar, ser escuchada, recibir protección y encontrar justicia”, recalcó.
MÁS CONDENAS
De otro lado, la titular del Poder Judicial refirió que, entre enero a julio del presente año, el SNEJ emitió tres mil 689 sentencias condenatorias en todo el país.
Asimismo, que, entre enero de 2016 a la fecha, la institución dictó más de 2 millones 170 mil medidas de protección en favor de víctimas de violencia de género, conforme a la información registrada en el Sistema Integrado Judicial.
“La persistencia de niveles todavía elevados de violencia nos recuerda que queda un largo camino por recorrer y que los resultados alcanzados deben constituir un impulso para profundizar con mayor decisión las políticas y acciones orientadas a su prevención, sanción y erradicación”, comentó.
Destacó también que, en el marco de las obligaciones internacionales y constitucionales del Perú, el Poder Judicial hace varios años creó y fortaleció espacios como la Comisión de Justicia de Género y la Comisión de Acceso a la Justicia de personas en condiciones de vulnerabilidad.
“Desde el año 2018 hasta la fecha hemos logrado acercar los servicios de justicia a más de 200 mil personas en situación de vulnerabilidad en todo el país, incluidas víctimas de violencia sexual: es un hito institucional”, remarcó.
Cada una de estas medidas, resaltó, responde a la convicción de las juezas y jueces sobre que el servicio de justicia debe ser accesible, oportuno, efectivo y protector.
“Este esfuerzo nos deja una enseñanza fundamental, que incorporar el enfoque de género y la perspectiva de interseccionalidad con pertinencia cultural en la impartición de justicia es una condición indispensable para que la justicia sea verdaderamente justicia”, expresó.
Así recordó que la Convención de Belém do Pará reconoce expresamente que toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia al definir la violencia contra la mujer como toda acción o conducta basada en su género que cause muerte, daño, o sufrimiento físico, sexual o psicológico.
Por ello, consideró que la visita de expertas del Mesecvi constituye una oportunidad invaluable para escuchar, evaluar, aprender, superar las dificultades, y construir de manera conjunta un mejor servicio de justicia.
OBJETIVOS DE MISIÓN
Por su parte, la vicepresidenta del Mesecvi, Mónica Maureira Martínez, resaltó que el objetivo de la misión es conocer y analizar el deber de implementación de la debida diligencia que tienen los estados, y el de Perú, de cumplir que las niñas y las mujeres vivan una vida libre de violencia.
Por lo tanto, se busca diagnosticar cuáles son las barreras de prevención, pero también las que impiden la investigación, la sanción, y la erradicación de la violencia hacia las mujeres y niñas en Condorcanqui.
“La Amazonía, lo que implica el territorio de Condorcanqui, es una situación que está diagnosticada ya hace más de quince años, por lo que hay ahí una deuda que ya podríamos decir que es persistente y que es histórica hacia niñas y mujeres”, señaló.
Refirió que parte del trabajo de Mesecvi no es solo levantar recomendaciones, sino generar un plan de trabajo conjunto con el Estado y con la sociedad civil, para que estas voluntades puedan converger y establecer soluciones concretas.
En tanto, el cónsul y asesor político de la embajada de Alemania en el Perú Dennis Raffael, dijo que el derecho de una niña a vivir libre de violencia y a acceder a justicia no puede depender de la lengua que habla, de la comunidad en la que nació o de la distancia que la separa de una institución del Estado.
Así saludó el paso que dio el Estado peruano con la implementación del SNEJ en Condorcanqui, cuyo verdadero valor estará en que las niñas encuentren protección a tiempo, sean escuchadas sin ser revictimizadas y reciban una respuesta que comprenda su realidad.
RESPUESTA INSTITUCIONAL
El representante residente de la OEA en el Perú, Migue Ángel Trinidad, indicó que garantizar el derecho a todas las mujeres y niñas a vivir libres de la violencia no es un objetivo accesorio, es una condición indispensable para construir sociedades verdaderamente democráticas, inclusivas y justas.
Recalcó que esta visita tiene como propósito contribuir, mediante un diálogo constructivo y basado en la evidencia, al fortalecimiento de la respuesta institucional frente a la violencia sexual que afecta a niñas indígenas en la región Amazonas.
Así, remarcó que la experiencia del Perú podrá aportar no solamente al fortalecimiento de su respuesta nacional, sino también a la construcción de soluciones para toda la región.
A su vez, la ministra de la Mujer y Poblaciones vulnerables, María Seminario Marón, consideró que la visita de la delegación permitirá revisar las estrategias del Estado peruano frente a la violencia contra las mujeres, niñas, y adolescentes hasta hoy implementadas.
“Sobre todo nos permitirá identificar las necesidades de mejora de dichas estrategias que pasan por reconocer las características especiales del territorio de Condorcanqui”, expresó.
En tanto, la jueza suprema y presidenta de la Comisión de Justicia de Género, Elvia Barrios Alvarado refirió que hablar de violencia sexual e impunidad no es referirse a conceptos abstractos, sino a una realidad lamentable que afecta la vida de niñas, adolescentes, familias y comunidades.
Sostuvo que la justicia no se garantiza con la creación de órganos jurisdiccionales ni al aprobar normas o con dictar resoluciones, sino cuando llega de manera efectiva a las personas y, en territorios amazónicos al comprender las distancias, lenguas, la cultura, y las múltiples desigualdades.
Así, consideró que incorporar el enfoque de interculturalidad, la interseccionalidad y de género en la administración de justicia no es una opción, es una obligación.
“Una niña indígena puede enfrentar simultáneamente desigualdades por ser mujer, niña, por su pertenencia étnica, lengua, el territorio y por su situación económica; y el sistema de justicia no puede convertir esas desigualdades en nuevas barreras, y en eso trabajamos bajo el liderazgo de Janet Tello”, puntualizó.
DATO
En el encuentro se destacó el apoyo para hacer posible esta visita técnica de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, a través del proyecto ForSNEJII, así como la colaboración de la organización International Justice Mission (IJM).
Debe resaltarse que la información recabada por Mesecvi durante las reuniones, audiencias y visitas servirá de base para la elaboración de las observaciones y recomendaciones preliminares de la misión, que serán presentadas el viernes 11 de setiembre, durante una rueda de prensa en Lima.
5 de septiembre de 2026
Fuente: Noticias Gob.pe | Publicado el Sat, 05 Sep 2026 09:45:00 -0500